Glosario
Principio de menor privilegio
También: Least privilege · Mínimo privilegio
El principio de menor privilegio establece que un sistema o una persona debe recibir únicamente los permisos que necesita para cumplir su función, y ninguno más. Aplicado a un proveedor de software, significa conceder accesos enumerados uno por uno en lugar de acceso amplio por comodidad.
En la práctica el principio se rompe casi siempre por la misma razón: pedir acceso amplio es más rápido de implementar. Un proveedor que solicita permisos sobre el dominio completo «para simplificar la integración» está trasladándole al cliente su propio trabajo en forma de riesgo, porque el costo de acotar el alcance no desaparece — se muda al lado de quien tiene más que perder.
Un pedido de permisos bien hecho tiene tres propiedades verificables. Cada alcance viene con el motivo por el que se pide, de modo que el administrador pueda evaluarlo. Ningún alcance de la lista incluye a otro de la misma lista, porque una superposición revela que nadie la revisó. Y los permisos de escritura se piden por separado de los de lectura, de manera que la organización pueda conceder unos y no los otros.
Del lado del cliente hay controles que pesan más que cualquier promesa del proveedor: acotar la delegación al conjunto de personas que efectivamente usan el producto en vez de al dominio entero, aplicar políticas de acceso a aplicaciones limitadas a un grupo, exigir un rol de base de datos dedicado y de sólo lectura, y revisar periódicamente los alcances autorizados en la propia consola de administración.
El principio también se aplica hacia adentro del proveedor. Cero acceso permanente a datos de producción, concesiones efímeras con justificación escrita y separación de funciones entre quien despliega el sistema y quien puede leer datos son la versión interna de la misma idea.